LA FÁBRICA DE MEMORIAS

LA FÁBRICA DE MEMORIAS

jueves, 28 de abril de 2011

Aguas tranquilas

Inquietud insomne.

Un estrinque…
bordea carencias desprovistas
de amarras.

Ya no brego, las aguas tranquilas
me abordan.

jueves, 21 de abril de 2011

La rendija azul

Despierto por la mañana y no te encuentro escondido en la rendija azul del mediodía. ¿Te habrás ido? Extrañada recorro los espacios donde habitualmente juegas a velarte. Los signos son débiles y me conducen cada vez más lejos. Sigo caminando empeñada en acertar con la clave que me oriente, pero las huellas se van borrando a mi alrededor. No hay nada tangible que me conforte, nada a lo que aferrarme, nada que pueda tentar, acariciar, tañer, rozar, rasgar o asir firmemente. Los sostenes se han convertido en humo desarticulado, en partículas casi invisibles que se evaporan, una a una, una a una. Sentada en blanco reconstruyo desde la nada infinita que me envuelve, reclamando en clamor sin afinar. Paro de caminar y desde el asiento del quejido sordo recorro ahora cercos no (re)conocidos, no proyectados, sin formas definidas y te veo a lo lejos. Tampoco tienes forma, te has convertido en partícula sin denominación. Y en la pregunta se detiene un mundo ¿Cómo llamarte? Sin repuesta posible o sin la posible respuesta mis caos habituales se convierten en orden, en un orden deshilachado de la memoria rasgada. Céfiro sopla y trazo a trazo, la rendija azul se convierte en guarida secreta de vorágines imaginadas.



lunes, 18 de abril de 2011

Dices céfiro...

Dices Céfiro y crees que todo se detiene en ese instante… o como repetir el mismo texto.. en clase de teatro.