LA FÁBRICA DE MEMORIAS

LA FÁBRICA DE MEMORIAS

sábado, 26 de junio de 2010

Caja de secretos


Convertida en caja de secretos,

guardo tu nombre entre el silencio.

A través del enrejado calculo,

cuantas palabras me separan de ti.


Cien cajones cerrados,

colmados de misterio

invocan albas no respiradas.


Perfume dulce extraviado.

Mirada detenida en un segundo inhalado con fuerza.



Dos segundos y desaparezco

hasta perderme dentro.

Un minuto para atesorar,

convirtiéndome en arcón de secretos.



Inspiro en la madrugada y sigo

contando palabras.


martes, 22 de junio de 2010

Depression num. 2

Penetras en un mundo singular. Es dorado y rojo. Los imperdibles, se convierten en objetos que olvidan su nombre. Hace ya algunos días que jugábamos al escondite. Una vez y otra desaparecían por el gusto de ser buscados, se divertían siendo llamados por toda la casa, haciéndome revisar sus rincones preferidos. El juego duraba hasta el momento en que escuchaban las canciones de ensalmos y encantamiento, les hacía reír y eran descubiertos entre algarabías. Toda la casa, se convertía en una explosión de formas y colores que volaban por la habitación. Hoy, ya no sé como (re)nombrarlos para que se dejen ver una vez más, mi voz ya no les encanta. Definitivamente se han extraviado en el submundo de armarios y formas de mi hogar. Los innombrables siguen a resguardo y yo, sigo un poco triste por su desaparición. Pero en una vivienda roja y dorada nunca faltan motivos de entusiasmo y apasionamiento. Mi mirada se dirige hacía la izquierda, oigo unas notas que suenan bajo las cuerdas de una guitarra, en sordina... sonrío y la composición en pocas horas está ya conmigo para convertirse en imagen. La ha titulado Depression num. 2. Vaya título para una armonía tan bella. Me gusta imaginar la música en imágenes. Olvidemos los (im)perdibles, realmente vivo en un mundo singular. Incluso el rojo y el dorado se convierten en extrañas combinaciones de color.



lunes, 14 de junio de 2010

Cicatriz

Foto:Dave Saurí



La distancia logra un sueño: cerrar la carne viva.
Someter la herida abierta,
sangrante y llorosa de ausencias.

Sigo así el itinerario de una cicatriz
con la mirada,
puedo reseguirla sin temor e, incluso,
llenarme de nostalgia...

jueves, 10 de junio de 2010

El vacío



He saltado al vacío, la impresión provocada rememora viejos sueños infantiles. No sé porqué pero me divertía caer en la nada, tiraba objetos a un espacio imaginario para poder precipitarme hacia ellos, justificadamente. Años después ya no necesito ninguna excusa, aunque todavía no sé si me sigue divirtiendo de la misma forma. He saltado al vacío y curioseo en derredor, sí, estoy en la medianía de la vorágine, un poco desubicada todavía, me cuesta bastante nadar entre el viento. Creo que estoy poco habituada a no tocar tierra. En realidad poco puedo palpar, todo se desliza suavemente entre mis dedos, entre mi talle, incluso tú, pasas suspirando a pocos centímetros de mí. Leve huella sutil de una quimera en medio de la brisa. Braceo con decisión hacía el norte, siempre imagino mi huída encaminada hacía la aurora. Sentada sobre ella esperas mi retorno, con la paciencia de alguien que sabe dejarme el suficiente oxígeno para bucear entre los ciclones que, de vez en cuando, me envuelven.

martes, 1 de junio de 2010

H2A. Heridos Ànima

Primer día del año, ¿quedamos para grabar? Paseamos por Girona unas horas, ella vestida con su vestido blanco, caminaba entre piedras, subía escaleras, se arrastraba, miraba, palpaba, reía. Has quedado capturada en pixeles. El mismo vestido blanco la espera en escena, sentado en los secretos de su ser.

Heridos anima, nos enfrenta a aquellos espectros que anidan en nuestros oscuros rincones. Unas palabras inician la batalla:

“Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traiciones, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porqué es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula”. Antoine de Saint-Exupery

¿Cuál es tu vocación?

La lucha contra los miedos que nos hacen cargar con una pesada cuerda que se enreda en la búsqueda de la inmovilidad, un uniforme blanco que nos ahoga y un cuerpo que lucha por quedarse en el pixel. Dos visiones de un solo combate, dos realidades contradictorias que se encaran en un lugar común: tú.



Elvira Debeal
Olga Taravilla